Un alma sonriente es un alma que más tristeza siente… No puedes culpar a la gente por ser como es, tampoco puedes cambiar para llenar el espacio que la gente cree de ti… Entonces al final, en que puedes terminar?, en un mar de conformidades y más conformidades… Porque siempre voy más allá de ello y me ahogo en decepción?

Trágame pena, ahogarme, pues necesito dejar de sentir para ser libre …

Sueños

(https://www.youtube.com/watch?v=wyAl7WOM8FQ)

Soñé que caminaba hacia una peluquería… Pero no era una peluquería cualquiera, era una puerta con un solo pasillo vacío y con mucha iluminación.

Soñé que me topaba con una silla y me sentaba en ella, era cómoda, roja, de cuero y con brazos para descansar. Esta se volteó con rapidez para que yo me viera en un espejo y entonces perdí el control sobre mi cuerpo cuando vi una mujer acercarse.

Traté de saludarla, de hablarle, de moverme, de gritar, pero nada funcionó, ella mostró su rostro. Era una mujer de cabellera corta, con su estilo abierto y cayendo en cascada de lado a lado… Su cabellera roja cerca de su cara y azul oscuro en el resto del pelo llegaba hasta su cuello y sus labios pintados de rojo enseñaban unos dientes blancos en una hermosa sonrisa traviesa.

Ella, con un gentil movimiento de su mano y de su dedo apoyó mi cabeza contra la silla, quedando aún más cómodo. Desenvainó una cuchilla muy afilada que rosó por mi cuello… Pudo haberme matado, pero no lo hizo…

Reclinó aquella silla, de tal manera que sentí estar acostado, pero ella solo me miró y rió como si estuviese ronroneando. Ella, con su otra mano, pasó una crema suave por mi cuello y mi barba.

Con delicadeza y suavidad, pasaba la cuchilla, cortando con calma… Pero podía mover mis ojos… Ella curiosamente disfrutaba el momento, pues sus ojos no se despegaban del movimiento de la cuchilla, sonreía y abría la boca… De una forma… Provocadora…

Cuando pasó por mi manzana hasta mi mentó, la vi morderse los labios.

Al terminar, ella organizó la silla nuevamente y me vi en una espejo enorme… Con el rostro perfecto, sin un solo rasguño o rastro de mi fea barba… Una barba que no recordaba…

Pero no terminó allí, ella reclinó nuevamente la silla y esta vez, bebía de una botella pequeña, un liquido púrpura… Lo bebió con rapidez y dejó que se le resbalara un poco por la comisura de los labios… Dos gotas cayeron en mi frente.

Me miró a los ojos y besó mi frente con los labios untados de ese liquido, posteriormente me besó, sentí una gran cantidad de liquido saliendo por su boca y pasando a la mía… Era vino, vino dulce, un extraño vino de uvas muy dulce… Lo bebí con rapidez y me embriagó en segundos…

Limpió mi frente con su dedo corazón y me levantó de la silla, pero el mundo me daba vueltas… Pero con un ágil movimiento, me sostuvo y me besó nuevamente colocando sus dos manos en mis mejillas… 

Poco después, desperté con los labios secos…

"Aquellos que creen que están en un cuento de hadas terminan en una pesadilla de hospital … Tierno"

"Disfruto tanto… Me gusta tanto… Y… No lo tengo, sólo puedo ver, sólo puedo imaginar y soportar a los demás … Debería estar lejos de mi"

#Sexturday  … Tengo mucha sed otra vez … :)

"No nada, me estoy leyendo las 50 sombras de…" 

(Puta… Sorry pero ese libro es… Pasado)

There is no such a thing as friends, my lord.

Tell me, is that a lie?

No sir, please, go back to your castle…

And i will

"Soñé con ella

Soñé que bebía vino, que lo bebía con sed, que lo derramaba por la comisura de mis labios.
Soñé que la besaba ebrio del vino dulce y ella saboreaba mi lengua”

Siempre me pierdo lo de los “Sexturdays”, pero hoy, hoy nah.

Para mi, no hay nada mejor que unas buenas manos en la espalda para calmar y “alentar” las ansias.

Extraños los masajes =(

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La Captura Del Trece

https://www.youtube.com/watch?v=mqhvMP3opLM

" Una habitación oscura era todo el escenario, un techo desnudo que mostraba el cielo y unos barrotes en forma de "X" evitaban una vista completa del cielo.

Allí, en esta habitación, colgaba un hombre, con barba, casi totalmente desnudo, con su carne gastada y su cuerpo totalmente entumido. Colgaba en diagonal, con sus brazos hacia atrás desde abajo y sus piernas también estaban apretadas por grilletes, feos, negros y algo oxidados. Las cadenas eran firmes y evitaban cualquier movimiento de escape… Pero… Después de tanto tiempo, ¿Quien sería capaz de escapar?

De repente, la puerta crujió bruscamente y se cerró nuevamente, alguien había entrado, un hombre alto, esbelto de cabello corto y media barba, sus ojos era azules y llevaba una marca en forma de “c” en la mejilla izquierda.

- Trece, despierta - Ordenó el hombre haciendo sonar su látigo contra el suelo, un chasquido que sonaba más fuerte, por culpa de la acústica cerrada de la habitación -, llevas aquí mucho tiempo, no es una taberna, quiero que hables.

- … Mucho tiempo… - «Ochenta días…» - Y no has sacado nada de mi… - Recién había parado de llover y su cuerpo estaba húmedo, las gotas escurrían por su melena larga y por su barba espesa. Cross llevaba marcas en todo el cuerpo, besos del látigo.

- Dime y espero no me respondas con la misma respuesta que sabes que no me gusta… ¿Donde esta el Lord Comandante de Edén?, ¿Cual es era tu objetivo?, ¿A donde van los Héroes de Edén? - El hombre acarició con cautela su látigo y lo miró.

- No lo sé… - «Esa es la misma respuesta, idiota, no sé nada y a decir verdad me estoy cansando, sería más fácil que me mataran…» - No sé… Nunca fui Héroe de E…

- ¡MENTIRA! - El látigo besó su mejilla derecha con fuerza - … Vamos, sé un buen chico de una vez y dime… ¿Donde esta la reserva de comida y dinero de Edén?

- Yo… - «En tu culo… Matame de una vez, desgraciado» - No lo sé… Si hablas de comida, esta tras los muros que ustedes no pasan… Y el dinero… Bueno, eso si no tengo ide…

- ¡DEJA DE MENTIR! - El látigo voló nuevamente y esta vez dejó sangre desde el pecho hasta el hombro derecho -, soy un hombre paciente y lo sabes… Dime… ¿Que hacía un Héroe acompañado de unos mercenarios?

- No soy un hér…

- ¡MENTIRA! - Esta vez no fue un golpe, ni dos, si no tres, en las costillas y en la cara -, ¡¿QUIENES ERAN ESOS MERCENARIOS?!, ¡¿POR QUÉ ESCAPARON?!

- No lo sé… Y no son merce…

- ESTAS - Un latigazo - MINTIENDO - Otro - Y - Otro - ESO - Otro - NO - Otro - ME - Otro - GUSTA - Y el último acertó entre sus cejas.

Justo en el suelo donde flotaba Cross, un charco de sangre y agua vibraba con cada gota de sudos, sangre y agua que recorría su cuerpo.

- Basta ya de esta mierda… - Susurró Cross en medio de su terrible dolor - Matame…

- ¿Que? - El hombre se sorprendió -, ¿Me engañan mis oídos o me engañas tú, el Trece?, ¿Me pides que te mate?

- Hazlo… - «¿Y que más da?… Ochenta días… Esta puta guarida esta muy bien escondida para no ser encontrado en ochenta días… … encontrado… Como si alguien me buscara»

- Me escondes algo, El Trece - Gimió el hombre, rabioso -. Tú y tu puta reputación no parecen conectarse de ninguna manera… Como es posible que alguien como tu me pida a mi que te mate… ERES BASURA.

El látigo azotó su cuello y esto casi lo dejó inconsciente, pero decidió permanecer callado… ¿Pedir la muerte?, claro, ¿Por qué no pedir pan, cama y bebidas calientes también?, seguro se lo iban a dar…

- Mírame - El hombre movió su látigo de una forma tan hábil, que enroscó aquel instrumento en su cuello, de tal forma que lo ahogara -. Esto - Sacó de su bolsillo una piedrita -, es una Gema Del Trueno, ¿las conoces? - Cross solo lo miró a los ojos -, te la muestro.

El hombre puso la gema sobre su látigo y este disparó un ligero relámpago amarillo que electrocutó por completo a su prisionero. Cross gritó de agonía pero no podía hacer nada más que sufrir la descarga.

- ¿Ves?, esta es pequeña, muy pequeña, jamás mataría nada que no fuera un insecto… Pero puedo conseguir mejor, El Trece, muchas mejores… ¿Como quieres morir entonces? - Apretó su látigo y la respiración se empezó a cortar.

Cuando su último aliento se asomó en su garganta, su enemigo le soltó de esa prisión que formaba el látigo.

https://www.youtube.com/watch?v=3v6BtJaBQmo

- No puedo creer lo mucho que resistes, desgraciado… - Guardó su látigo en un bolsillo que llevaba en la cintura. - Realmente me apetece matarte ahora mismo, pero… Ordenes son ordenes… Y las desobedeceré cuando llegue el momento… Por ahora…

Un ruido fuerte se escuchó no muy lejos de la habitación. Luego, un leve temblor sacudió la posición del Trece.

- ¿Que ocurre? - Preguntó el hombre -, a lo mejor están entrenando nuevamente abajo… Creo que si acabaré contigo.

El hombre sacó una daga escondida en su pecho y se la mostró. Cross estaba empezando alegrarse cuando la punta tocó la mitad de su pecho. Pero un grito distrajo a su futuro asesino de cometer el acto. La puerta se abrió de par en par, alguien la había abierto de una sola patada.

- ¿QUIEN ES? - El hombre llevó su mano al látigo pero antes de utilizarlo, una espada ancha en la punta lo atravesó por la mitad y su sangre salpicó la cara de Cross.

- Genial… - Cross soltó un suspiro, pues no había visto quien era la persona de la espada, pero cuando esta persona pasó frente a él bajo la luz de la luna, la reconoció de inmediato y sus emociones se descontrolaron.

- Comandante - Dijo ella -, lamento muchísimo la demora - se arrodilló frente a él y notó la sangre y el agua en el suelo… Se asustó y lo miró nuevamente -, le ruego por favor, nos perdone… Edén con sus hombres nos tuvieron en una persecución larga y…

- Siniestra… - Se quejó Cross - Podrías decírmelo después y…

Ella, tan sagaz, utilizó su espada para cortar los grilletes con la mayor suavidad posible. Cross cayó de narices y al tener sus músculos fuera de forma y sin nutrición alguna, no pudo levantarse por si solo.

- Comandante… Malditos… - Tomó uno de sus brazos por su cuello y pisó brutalmente la cabeza del hombre que torturó a su comandante, por placer y por venganza - Por aquí, tenemos que salir pronto… Estos sujetos no son los únicos que están por aquí…

- Q-Que quieres decir… - Cross estaba en muy mal estado… Había olvidado como caminar… Como mover sus brazos… Incluso como luchar.

- Verás… Seguimos en el ojo de… - Una explosión sacudió el lugar nuevamente, esta fue más cercana… Los pasos de alguien al correr se escuchaban aproximarse por el pasillo - Mierda… Comandante, espere aquí - Lo dejó caer en una pared mientras desenvainaba la espada y se ponía en guardia.

Cuando la persona llegó, Siniestra envainó su espada.

- Siniestra - Dijo su hermana, alegre -, hermana, ¿donde esta…?

- Ayúdame - Mostró a Cross con un movimiento de su cuerpo.

- Comandante… - Diestra tomó su brazo derecho y Siniestra su brazo izquierdo… Y empezaron a correr a la velocidad que su comandante se los permitía sin herirlo aún más…

- Diestra, pensé que estabas cuidando abajo - Se quejó su hermana.

- Siniestra, tenemos Espadas de visita - «Oh, genial… » pensó Cross.

- ¿Espadas? - Repitió Siniestra -, ¿Los demás?

- Cubriéndonos la espalda, tenemos que saltar desde aquí, girando en el siguiente pasillo.

Estaba en un segundo piso… Pero la idea era arriesgada, Cross no sobreviviría a la caída… Pero al girar, tres personas cortaron su camino: Havoc, Clow y Sarah.

- Mierda… - Gimió Siniestra.

- Espadas… - Susurró Diestra.

- ALTO - Ordenó Havoc, empuñando su maza -, quedan arrestadas bajo las órdenes del Alto Mando de Edén y su Señor Comandante.

- Havoc, mira… - Susurró Sarah señalando a Cross.

- Comandante, Siniestra, resistan, yo me encargo - Dijo la espadachín soltando a su comandante -, acabaré con estas Espadas…

- No… - Ordenó Cross, mareado de perder tanta sangre en el camino - Ellos son míos… D-dame tu espada… Havoc no nos dejará ir tan fácilmente…

- Dioses… - Susurró Havoc… Era su oportunidad, la oportunidad de matar al desertor… Pero… ¿Matarlo de esta manera?

Cross recibió la espada en sus huesudos dedos pero con solo llevarla en su mano, cayó de narices nuevamente y cuando sus compañeras trataron de ayudarle, él se negó.

- V-ven… Havoc… ¿No buscas… Matarme?

- Tú… - Havoc apretaba sus puños con fuerza, con ira… Si, claro que quería matarlo, pero… ¿Tan fácil?, ¿En ese estado?… No, los Héroes que soñaban no hacen eso - No lo haré…

- P-Pues tendrás que hacerlo… P-Para poder matar a mis… mis compañeras.

Pero Cross no resistió un minuto más, la espada cayó y él también.

- NO VAN A TOCARLO - Gritaron Diestra y Siniestra frente a él.

- Havoc, tú decide… - Dijo Clow

- Ellas deben morir - Susurró Havoc -, pero… Pero están en desventaja…

- Havoc, déjame ayudarle…

- ¿Que dices? - Respondió con una mirada seca, una mirada furiosa, enojada y llena de odio… Pero al mismo tiempo… Una mirada comprensiva, que moría por decir que si.

- Havoc, míralo…

- Oigan, ustedes - Gritó Havoc hacia las Gemelas Espada -, ¿Llevan médico?

- No es que les importe - Dijo Siniestra

- Calla - Susurró Diestra -, no creo que el Comandante viva hasta que lleguemos al campamento… No, no… no tenemos.

- Sarah, ve, tienes un día para volver con nosotros, si no, avanzaremos y asesinaremos a todos, TODOS los que estén en nuestro camino…

- Si… - Sarah le entregó una gema a Havoc - úsala bien… 

Sarah avanzó con cautela entre las Hermanas Espada y empezó a sanar las heridas de Cross… Pero otra explosión interrumpió el momento y la decisión de huir no se tuvo que conversar.

Clow y Havoc abrían paso al frente, mientras Diestra y Siniestra cubrían a Sarah, que llevaba a Cross casi arrastrado.

Al salir del lugar, Havoc y Clow se quedaron en la entrada… Mirando como las tres mujeres y su antiguo amigo se alejaban y perdían en el bosque, a lo lejos.

Podría continuar…